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martes, 9 de febrero de 2010

El amor del Señor

Como (Jesús) había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Juan 13:1
El amor del Señor Jesús por los suyos está presentado de diferentes maneras en la Biblia:
a) El amor por cada creyente individualmente: “El Hijo de Dios… me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2:20).
b) El amor por el conjunto de todos los creyentes: “Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros” (Efesios 5:2).
c) El amor por nosotros como unidad, es decir, como Iglesia: “Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Efesios 5:25).
¡Cuánto nos amó, al punto de dar su vida por nosotros! Esto significa que tuvo que dejar la gloria del cielo y humillarse profundamente.
El Creador de todo vino como hombre a esta tierra. Sin embargo, no había lugar para él, de manera que tuvo que nacer fuera del mesón y ser acostado en un pesebre.
Vivió con sus padres humanos en la despreciada ciudad de Nazaret, en donde ejerció el oficio de carpintero, llevando una vida muy humilde.
Más o menos a la edad de treinta y tres años se dirigió hacia la cruz para morir por nosotros. Mientras estaba colgado allí, soportando terribles dolores, tuvo que cargar con nuestro estado pecaminoso. Jesús fue hecho pecado y por esa razón fue juzgado por Dios, quien aborrece el pecado. Él recibió el castigo por cada uno de nuestros pecados y murió por nosotros.
¡Qué amor tuvo aquel que estuvo dispuesto a pagar ese precio!


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Fuente: © Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
http://labuenasemilla.net calendarios@labuenasemilla.net
http://ediciones-biblicas.ch

lunes, 8 de febrero de 2010

Orando con entendimiento

“Esto es, entre los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les cegó el entendimiento, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” 2 Corintios 4:4
Al estudiar la Palabra usted se dará cuenta que orar con entendimiento hace que nuestras oraciones sean eficaces. Ahora veremos como orar correctamente por la salvación de nuestros seres queridos y amigos.
Fíjese que por mucho tiempo se ha orado de la siguiente forma: - “Padre, salva a mi madre, ella lo necesita” -. Le hemos encargado a Dios salvar a nuestros seres queridos, cuando Él ya hizo lo que debía hacer, dio a su hijo por nosotros. Es nuestra tarea traerlos al reino y es sencillo cuando sabemos cómo hacerlo. Si leyó bien el versículo, se dará cuenta que dice que ellos tienen una venda en sus ojos espirituales que impide que les resplandezca la luz del evangelio. Al darse cuenta que el problema es el diablo y no su pariente, lo que debe hacer es sacar al diablo de en medio. Como dijo Jesús: “pues ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata? Entonces podrá saquear su casa”. Mateo 12:29.
Haga esta oración mencionando a sus seres queridos en voz alta, diga: espíritu de las tinieblas que estas operando sobre la vida de _______ encegueciendo sus ojos espirituales para mantenerlo fuera del reino de Dios, Te ato ahora. Te ordeno de desistas de tus maniobras. Arruino tu casa, de acuerdo con la palabra de Dios, y entro en ella para liberar a _______ de tus manos en el nombre de Jesús. Yo pertenezco al Señor Jesús y llevo su autoridad y justicia en su nombre.
Si lo ha hecho, el siguiente paso es pedirle al Señor que mande a alguien a quien esa persona escuche y le lleve la palabra de Dios y por último de gracias a Dios porque ya está hecho en su nombre.
Manténgase en fe confesando lo que Dios dice y no lo que dicen las circunstancias. Póngalo en práctica y enséñelo al resto de su familia y la gloria de Dios fluirá rápidamente.
Oración: Padre gracias por Tu estrategia divina para llevar a mis seres queridos a tus pies. Seré eficaz al llevarlo a cabo. En el nombre de Jesús. Amén.
Por. Rev. Juan O. Crudo. Pastor del Ministerio Cristo la solución

domingo, 7 de febrero de 2010

Algo nuevo

Léase Isaías 43.16-19
Yo voy a hacer algo nuevo, y verás que ahora mismo va a aparecer. - Isaías 43.19 (VPEE)

¿QUÉ planes tiene Dios conmigo? ¿Por qué estoy aquí en una conferencia de escritores? Apenas puedo deletrear correctamente. El sólo escribir mis mensajes obligados como esposa de un pastor toma horas de esfuerzo arduo.
¡Dios debe tener un plan conmigo! Dios proveyó el costo de la conferencia, un pasaje aéreo gratis y aun el dinero para mis comidas. ¿Cómo negarme a ir? Es evidente que Dios tiene nuevas aventuras en mi horizonte. ¡Qué bendición escuchar las palabras de Isaías 43.19: «Yo voy a hacer algo nuevo, y verás que ahora mismo va a aparecer»! Creo que Dios está creando algo nuevo en mí. El pensar en el «algo nuevo» que Dios quiere que haga me llena de temor. La tarea parece intimidante. Yo no soy una oradora. Mi esposo, con una especialidad en inglés y grados de maestría y doctorado, debe ser el escritor.
Pero creo en que Dios llama a las personas menos esperadas para hacer lo extraordinario. No sé lo que me depara el futuro, pero sé que Dios nos puede llamar para hacer «algo nuevo». Si creemos esto y confiamos, Dios nos capacitará según escribimos nuevos capítulos en nuestras vidas.
Sra. Pamela Eubanks (Maryland, EUA)
Oración:
Padre, ayúdanos para que nuestros miedos nunca se interpongan en los planes que tienes para nosotros/as. Amén.
PENSAMIENTO PARA EL DÍA
Dios prepara a la persona a quien llama.
OREMOS:
Por los escritores/as de El Aposento Alto.
Fuente: El Aposento Alto.

sábado, 6 de febrero de 2010

Manos que ayudan

Léase el Salmo 63.1-8
Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo. -Apocalipsis 3.20 (RVR)
TENÍA un tobillo fracturado y estaba usando muletas por primera vez en mi vida. Esto presentaba ciertos desafíos ya que vivo sola, no tengo familiares cercanos y tengo que subir escaleras para llegar a la casa. Las amistades de la iglesia me ayudaron, llevándome a citas médicas y trayéndome alimentos.
Estaba agradecida por su ayuda, pero observé que era más fácil para ellos hacer algo por mí que pasar tiempo conmigo. A veces lo que más necesitaba era que alguien se quedara por un rato, compartiera mi comida o escuchara mis preocupaciones. Comprendí que, con mi itinerario regular tan ocupado, yo también hubiera ayudado a alguien, pero no hubiera pasado tiempo con la persona.
Fue así que comprendí: ¿no hago lo mismo con Dios? Para mí el tener un gesto de bondad o cumplir una tarea en la iglesia era más fácil que dedicar tiempo a Dios, en cuyo nombre los hacía. Este incidente me ayudó a estar más consciente del deseo de Dios de tener una relación más íntima conmigo.
Sa. Jacquelin Deatcher (New York, EUA)
Oración:
Oh Dios, mi amado, perdóname por negarme a tener una relación contigo, mientras estoy ocupada haciendo cosas para ti. Ayúdame a pasar más tiempo contigo. Amén.
PENSAMIENTO PARA EL DÍA
¿Estoy haciendo tanto para Dios, que no estoy pasando tiempo con él?
OREMOS:
Por quienes están en ministerios cristianos.
Fuente: El Aposento Alto

viernes, 5 de febrero de 2010

Doble Exito

2 Samuel 24; 12: «Ve a decirle a David: "Así dice el Señor: Te doy a escoger entre estos tres castigos; dime cuál de ellos quieres que te imponga." Entonces Gad fue a ver a David y le preguntó:
-- ¿Qué prefieres: que vengan tres años de hambre en el país, o que tus enemigos te persigan durante tres meses, y tengas que huir de ellos, o que el país sufra tres días de peste? Piénsalo bien, y dime qué debo responderle al que me ha enviado. »
2 Samuel 24; 17: "David, al ver que el ángel destruía a la gente, oró al Señor: « ¿Qué culpa tienen estas ovejas? ¡Soy yo el que ha pecado! ¡Soy yo el que ha hecho mal! ¡Descarga tu mano sobre mí y sobre mi familia!»"
Una de las cosas más poderosas que tenemos es poder tomar decisiones. La decisión es una herramienta poderosa porque es dónde yo voy a ir con mi vida. Estoy en el lugar que estoy por las decisiones que tomé en mi ayer. Las decisiones que tome hoy serán las que me lleven a mi futuro. Decisión es una semilla que tiene una cosecha. Una buena decisión trae miles de bendiciones. Cuando Dios le dijo a David que no contara cuántos recursos tenía, David hizo lo que quiso. Cuando David hizo el censo, el profeta le dijo que como había tomado una mala decisión; tenía que elegir entre tres castigos. David eligió tres días de peste, por lo que murieron 70 mil personas. Dios le dio a elegir entre tres consecuencias negativas porque David tenía que aprender que cada decisión trae consecuencias.
Las decisiones bajo crisis, traerán más crisis.
Si decido en crisis mi cosecha será crisis.
Si las decisiones son impulsivas, la cosecha será de impulsividad.
Cuando decido en base a reacciones emocionales, cosecho más impulsividad.
Cuando decidís por pecado cosechás más pecado.
David tenía que estar en la guerra por ser el rey, pero sin embargo se había quedado en su casa, lo que hacía que estuviera en pecado. Durante ese tiempo él vio a una mujer bañándose por la ventana a la que mandó a violar. Al estar en pecado por ocio, cosechó más pecado violando y, cuando esta mujer quedó embarazada, David mandó a matar al marido; porque un pecado siempre trae otro. Cuando decidís pecar, tu cosecha va a ser lo mismo que hagas pero multiplicada.
Tenemos doble autoridad; en el cielo y en la tierra.
Dios nos ha dado autoridad para funcionar en la tierra. Nosotros somos tierra, venimos de la tierra y Dios nos regaló la tierra para funcionar en ella con éxito. Con sabiduría podemos actuar exitosamente, ya que es un don que Dios nos dio a todos para funcionar en la tierra. Sabiduría no es información, sabiduría es saber vivir.
La sabiduría es aprender el 'por qué' de las cosas.
Hay varios niveles de sabiduría:
1. Sentido común.
2. Aprender el 'por qué' de las cosas
3. Saber cómo actuar.

La sabiduría se adquiere con ganas de aprender y crecer. Para funcionar en lo sobrenatural necesitamos revelación, que es una verdad que Dios revela e impacta a nuestro espíritu. La revelación es una llave que mueve el mundo sobrenatural. Cuando David tomó una mala decisión, recibió del profeta una revelación, porque hay un momento en el que la sabiduría humana ya no funciona y necesitamos movernos en el mundo espiritual. El profeta le dijo que levantara un altar para Dios, en el mismo lugar donde iban a sacrificar a Isaac. Cuando David levantó el altar, cesó la mortandad.
Nunca le pediré a Dios ni a la gente que levanten mi espíritu.
Aprendé a ministrarte a vos. Remové al Espírtu Santo que está dentro tuyo. Motivate, bendecite.
Unidad interna, victoria externa.
Hay gente que no tiene unidad interna. Por momentos cree y por momentos no cree lo que declara. La unidad interna se logra repitiendo la palabra.
Antes de decidir, mientras decido y después de decidir, levantaré un altar de comunión con Dios.
David levantó el altar y le pidió a Dios de estar con Él. Cancelá tus malas decisiones construyendo un altar para Dios y pasando tiempo con Él. En ese lugar Dios canceló las consecuencias de las malas decisiones y, en ese mismo lugar Salomón edificó un templo para Dios; porque cuando uno se anima a conectarse con Dios, sus hijos serán bendecidos por mil generaciones. Recordá que la tierra en la que sufriste, se está sanando y te taparán las bendiciones. Por Bernardo Stamatea, pastor del Ministerio presencia de Dios, Argentina.
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jueves, 4 de febrero de 2010

Influencia de bendición

“Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.” 2 Timoteo 1:5
La bendición más grande que les puede dejar a sus hijos es instruirlos en una vida de fe. Ser madre puede ser desgastante: gritos, peleas de los niños, la casa, los deberes escolares, el trabajo. Cuando son más grandes, los amigos, el novio o novia. La vida está llena de distintas facetas y si bien algunas madres comparten esta tarea con el padre, otras no tienen esa posibilidad por distintos motivos. Sea cual fuere su situación, usted no está sola, Dios está con usted y Él ha colocado en usted autoridad espiritual sobre la vida de sus hijos. Usted puede orar por ellos, usted puede bendecirlos, usted tiene la capacidad y la responsabilidad de instruirlos en el camino de la fe. No menosprecie su tarea y no la deje de lado en medio del trajín diario. Invierta tiempo en ellos.
Viva usted una vida de fe y sus hijos la verán y aprenderán. No se deje desbordar por las situaciones, busque de Dios y Él renovará sus fuerzas y le dará sabiduría.
Sus hijos serán grandes en Dios.
Use el poder de la oración y el ejemplo. Si sus hijos son pequeños, influéncielos con la Palabra de Dios todo el tiempo. Si sus hijos se han ido o están en caminos incorrectos, ore por ellos, usted todavía es su madre. Dios escuchará su oración. No baje los brazos. Ore para que Dios abra los ojos de su entendimiento y ellos puedan ver toda la bendición que Dios les tiene preparada.
Persevere, no se canse ni desanime; sus ojos verán a sus hijos sirviendo al Señor y su corazón se regocijará.
¡Su descendencia será poderosa en la tierra!
Oración:
Padre, gracias por mis hijos, son tu bendición para mí. Te pido que los guardes y los guíes en cada paso que ellos deben dar. Ayúdame a ser una influencia de fe para sus vidas y un canal de tu bendición. Gracias, en el nombre de Jesús. Amén.
Por. Rev. Juan O. Crudo, pastor del Ministerio Cristo la solución.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Preparados para la abundancia

“Por vereda de justicia guiaré, por en medio de sendas de juicio. Para hacer que los que me aman tengan su heredad, y que yo llene sus tesoros.” Proverbios 8:20-21
Dios le va a dar mucho para que sea de bendición. El proverbio dice que tendremos heredad y él llenará nuestros tesoros. La abundancia va a correr por su vida porque la idea de Dios es que usted tenga más que suficiente, en exceso. ¿Sabe dónde se encuentra la abundancia para usted? En los depósitos divinos. Pero no están ahí para que usted los mire desde abajo como algo inalcanzable, sino que fueron preparados por Dios para ser abiertos por usted y que se derramen las bendiciones en sobreabundancia sobre su vida acá en la tierra. Él ha hecho toda la provisión para que usted tenga esa abundancia. Fíjese que en el pacto que Él hizo lo liberó de la maldición. Así que a partir de hoy todo lo que es maldición tiene que salir de su vida y tiene que comenzar a fluir toda la bendición. Debe estar preparado para que Dios llene sus tesoros.
Le pregunto: ¿Se siente capacitado para recibir la abundancia? Es importante que se haga esa pregunta. Tiene que atraer los resultados que vienen de Dios. Algunos le piden a Dios algo más allá de su capacidad para recibir y cuando no viene se acostumbran a que no venga. Y cuando oran ya saben que la respuesta no va a venir. Quizás el primer día que usted vino a la iglesia le pidió a Dios cosas grandes y estaba muy entusiasmado creyendo que las iba a recibir, pero después de un tiempo de no recibirlas se acostumbró más a soportar que a recibir. La clave es que desarrolle su capacidad de recibir. A veces hay algunos que si no se chocan contra algo no se dan cuenta que eso hay que cambiarlo para que tengan un destino de bendición. El salmo 1 dice que por meditar en la Palabra usted va a prosperar y va a dar fruto a su tiempo, dice una verdad que la tiene que creer para usted: “que todo lo que haga va a prosperar”. Tiene que meditar en la Palabra y ponerla por obra para luego ver los resultados. ¿Se está formando como un árbol plantado? ¿Está dando el fruto conforme a los planes de Dios? ¿En cada cosa que hace está prosperando? Porque si camina en la Palabra, todo lo que haga prosperará. Créalo y comience hoy a caminar en esa dirección.
Oración: Padre, hoy entendí que tengo que estar preparado para recibir todo lo que tienes para mí en abundancia. Examinaré mi vida y quitaré aquello que impida que lo pueda recibir. Creeré a tu Palabra porque sé que es la Verdad. Gracias por amarme tanto. En el nombre de Jesús, amén.