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sábado, 17 de octubre de 2009

Impartiendo Sanidad - PARTE III -

“40 Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.” Lucas 4:40
La Palabra de Dios nos va mostrando cosas comunes que debemos practicar y la imposición de manos es una de ellas. Jesús creyó y utilizó la imposición de manos para transmitir el poder de Dios para sanar.
Si un niño en su casa tiene fiebre, crea que el poder de Dios está en su vida para sanidad. No espere a las últimas consecuencias para buscar a Dios. Imponga sus manos y transmita la_bendición.
Muchas veces, Jesús se encontró con un ambiente incrédulo pero aún así puso sus manos y fueron sanos.
No ponga su fe en el método, crea en el nombre de Jesús y en su poder que lo respalda. Dios está levantando una iglesia gloriosa, somos su canal para impartir bendición. Usted es la luz que brilla donde hay oscuridad, sus manos están ungidas para administrar sanidad y buena salud. Dios no hace acepción de personas, nosotros hacemos acepción al creer o no creer. No deje pasar situaciones que usted tiene el poder para cambiarlas, crea que algo bueno sucederá donde usted está. Usted es la vasija de honra en esta tierra.
Háblele a sus manos ahora y diga: “las voy a usar en acuerdo a un principio divino, las voy a imponer sobre los enfermos y en el nombre de Jesús, ellos sanarán.” No deje de hacerlo hasta que vea la obra completa. Sus manos están ungidas, sus palabras están ungidas. Jesús dijo que obras mayores que Él haríamos por su espíritu. Créalo! La unción que estaba en Jesús, está en nuestra vida ahora.
Hágalo con fe, no dudando, será respaldado por Dios. Derribe todo pensamiento de duda con esta palabra: “…sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” Marcos 16:18
Dios no ha cambiado, crea a lo que Él dice.
Practique lo que hoy está aprendiendo, no lo deje en su mente como información. Hay poder de Dios escondido en sus manos, libérelo en el nombre de Jesús.
Oración: Gracias Padre porque me has elegido para caminar en un destino de grandeza, porque me has elegido para llevar sanidad y bendición. Cuando imponga mis manos, sé que los enfermos sanarán porque en el nombre de Jesús lo haré. Gracias Padre por poder ser un canal de tu bendición. Amén.

viernes, 16 de octubre de 2009

Impartiendo Sanidad - PARTE II

“Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.” Hechos 3:6
¡Hay poder en el nombre de Jesús! Cuando usa el nombre de Jesús, está manifestando la obra de la cruz. Cuando nombra ese nombre, sepa que el poder de Dios está fluyendo. Porque ese nombre tiene poder. Frente a ese nombre se doblará toda rodilla, el cielo se abre y todo el infierno huye! Y el poder de ese nombre está en su interior desde que aceptó a Jesús como su Señor y Salvador. De su interior corren ríos de agua viva porque Él está en usted. Como hijo de Dios fluya para bendición liberando sanidad en el nombre de Jesús. Las señales y milagros lo acompañarán si cree y hace las obras de Dios. Hasta usted recibirá sanidad cuando este orando por otros!
La unción está en su vida y se libera por sus palabras: “en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.”
El centurión le dijo a Jesús: “solamente di la palabra, y mi criado sanará.” Libere la unción por las palabras. Libere Palabras de sanidad, de salud divina, de bendición, de prosperidad y hágalo en el nombre de Jesús. Guarde su boca de maldecir, nunca más diga: “esto me enferma”, “me vuelven loco”, “van a terminar mal”, No! Bendiga, bendiga y no se canse de bendecir. Diga: “mis hijos son hombres y mujeres de Dios” “por los próximos 100 años voy a estar saludable, bendecido”.
Profundice en la Palabra y afirme su creencia en lo que ella dice y no en lo que dice el médico o los periódicos. Los años que vienen son gloriosos para la iglesia. No espere a ver para creer, crea y declare la palabra para ver. No ponga excusas ni pretextos, créale a Dios y verá la palabra cumplida.
Hoy suelte la palabra porque Dios fluirá a través de ella, Dios mira por el cumplimiento de esa palabra.
Oración: Padre, en el nombre de Jesús declaro bendición, paz, salud y armonía sobre mi familia. Declaro que toda obra de mis manos es prosperada. Declaro bendición sobre mi vecindario, sobre mi ciudad, sobre mi país. Y ahora envió la palabra de sanidad sobre ese ser querido enfermo, lo declaro sano en esta hora en el nombre de Jesús. Gracias porque sé que está hecho para la gloria de tu nombre. Amén.
Por. Rev. Juan O. Crudo.

jueves, 15 de octubre de 2009

Impartiendo Sanidad - PARTE I -

“1 Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.” Mateo 10:1
Oro a Dios para que esta palabra se revele a su vida. Usted tiene autoridad otorgada por Jesús para continuar con su obra, usted tiene autoridad para echar fuera los espíritus inmundos y para impartir sanidad. El mismo espíritu que estaba en Jesús, está en usted hoy. Sólo debe creer y hacer las obras del Padre como lo hacía Jesús.
Hay quienes me dicen: “Pero sabe apóstol, la última vez que oré por una persona, esta se murió.” Ahora, yo le pregunto, ¿usted se mueve por experiencias o por lo que dice la Palabra de Dios?
Mire a Dios y vea qué dice Él, que dice en su Palabra y si lo dice sepa que es para usted. En Mateo 10.1 dice que eligió a 12 personas para que vayan y hagan la voluntad de Dios. Pero luego lo encomendó a 70 y en Marcos 16:15-18 nos da la gran comisión y la autoridad para sanar en su nombre. La creencia básela en lo que dijo Jesús. No importan las experiencias pasadas o de otros, afirme su fe sobre la Palabra. Por tanto, si hay alguien enfermo en su familia o en su vecindario, ore con fe, únjalo con aceite o imponga las manos basado en esta palabra y deje a Dios que haga su parte. Recuerde, no es usted el que sana, usted cuando se dispone con fe, es el canal de la unción.
15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
Santiago 5:15
La oración del justo puede mucho. Libere sanidad por medio de su oración de fe y de la unción de aceite.
Oración: Padre, me has capacitado para llevar a cabo tus obras. En el nombre de Jesús declaro a mi familia sana y libre de toda opresión. Me preparo para ser de bendición en todo lugar en que me mueva. Gracias porque sé que tú estas conmigo y que en tu voluntad me muevo. Amén.
Por. Rev. Juan O. Crudo.