
El siete es un número poderoso en la Biblia que habla de perfección, más de cuatrocientas veces se encuentra escrito. Ninguno, ni grandes ni pequeños se presentarán delante de Dios con las manos vacías. Si le interesa profundizar en la palabra de Dios acerca de estas fiestas que estableció el Señor, y observa que en todas ellas tiene la instrucción de no presentarse delante de Dios con las manos vacías, todas ellas requerían de una siembra.
Nosotros siempre tenemos que tener esa actitud en la vida de liberar una siembra de bendición. Poniéndonos en conexión con Dios a través de lo que hacemos con fe, y vamos a atraer a nuestra vida lo prometido por Dios. Todo lo que recibimos de la palabra es para caminar por fe y obediencia y eso va a traer resultados poderosos en nuestra vida. A medida que va entrando al camino de la revelación divina va a comenzar a tener una iluminación de parte de Dios, que él tiene un propósito que es mucho más grande de todos los sueños que ha tenido en la vida. Eso se va liberando en su vida interior pero se moviliza en su vida con acciones de fe.
Observando lo que la Palabra de Dios habla de estas fiestas conocemos las verdades que liberan la bendición. En su vida se va formando un círculo de bendición del dar y recibir, del sembrar y cosechar. Eso tiene que estar como algo fundamental en los principios que nosotros ponemos en práctica en el reino de Dios. Si usted no practica la ley de siembra y cosecha de ir liberando dones, talentos, riquezas espirituales que hay en su interior nunca se van a manifestar en la vida de otros, pero nunca va a venir la cosecha que multiplica esa riqueza interior que usted tiene. Eso es aplicable en todos los órdenes de su vida, todo lo que el hombre sembrare, eso va a cosechar, Dios no puede ser burlado.
Si está enfocado en situaciones adversas que está atravesando, no le permitirán escuchar la voz de Dios o ver la iluminación que le ayudará a saber qué hacer para que eso se termine. Pero si se enfoca en la palabra y camina en línea y acuerdo en la palabra va a revertir la maldición en bendición y va a ser un canal de bendiciones para otras personas.
Recuerde: Obedecer a Dios, ser generoso, sembrar, tener fe en Dios y en su Palabra. Todo eso le va a traer bendición a su vida. Si siembra, cosechará multiplicado. Si tiene fe agradará a Dios haciendo que se mueva a su favor. Si es generoso, recibirá también generosamente. Si obedece a Dios será bendecido.
Oración: Padre amado, hoy aprendí que no tengo que presentarme ante ti con las manos vacía. Seré sembrador, seré generoso y muy obediente a lo que tú me mandas hacer en tu palabra. Quiero recibir la bendición que prometiste para mi vida y para mi familia. Sé que mis generaciones vivirán una vida de éxito y bendición por encaminarme hoy en tu Voluntad. En el nombre de Jesús, amén. Por. Rev. Juan O. Crudo, Argentina.
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