
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, […] y sed agradecidos. —Colosenses 3:15
Decir «gracias» es permitir que el dador de un regalo sepa cuánto apreciamos su proceder. El escritor G. B. Stern dijo una vez: «La gratitud silenciosa no le sirve de nada a nadie».
Cuando nuestro hijo era joven, a veces había que recordarle que evitar el contacto visual, mirarse los zapatos y mascullar algunas palabras ininteligibles no era un «gracias» aceptable. Y después de muchos años de matrimonio, mi esposo y yo seguimos aprendiendo cuán importante es que nos expresemos continuamente gratitud el uno al otro. Cuando alguno de los dos se siente agradecido, tratamos de verbalizarlo, aunque lo hayamos dicho antes muchas veces respecto al mismo asunto. William Arthur Ward dijo: «Sentir gratitud y no expresarla es como envolver un regalo y no darlo».
En las relaciones humanas, evidentemente, es importante demostrar agradecimiento, pero es aún más crucial en nuestra relación con Dios. Cuando pensamos en las numerosas bendiciones que hemos recibido, ¿le damos las gracias durante el día? Y cuando recordamos el don asombroso de la muerte y resurrección de Cristo para perdonar nuestros pecados, ¿rebosa nuestro corazón de asombro y agradecimiento? (Romanos 6:23; 2 Corintios 9:15).
Aplica de corazón en tu vida todos los días el recordatorio de Colosenses 3:15: «Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, […] y sed agradecidos».
—CHK
El Regalo más sublime de Dios debería despertar nuestra más profunda gratitud.
Fuente: NUESTRO PAN DIARIO
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Revestido del nuevo hombre
“10 Y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno.”Colosenses 3:10
Cada vez tiene que desarrollar una relación más íntima, continua y permanente con el Espíritu Santo para que se vaya revelando Cristo y su presencia, y para que se manifieste a través de su vida. Entonces se va a ir renovando hasta el conocimiento pleno, que es el fin. Pero va a ir en un proceso donde poco a poco las cosas van a ir funcionando a la manera de Dios y el reino de Dios se va a ir estableciendo. Él lo va llevando de gloria en gloria.
Eventualmente usted en el cielo alcanzará un lugar de plenitud, de lo completo y de lo excelente. Pero en esta tierra va desarrollando ese proceso de vida bendecida. Dios quiere que el proceso de abundancia comience y avance en usted, no en el cielo, aquí y ahora. Ahora comienza el proceso de prosperidad para el espíritu, para el alma y para el cuerpo. Va a ver lo completo, la plenitud manifestada en su vida, disfrute de su herencia aquí y ahora. Porque es un hijo de Dios que se mueve hacia delante por la fe en él y en su palabra. Le ha dado herencia y le ha dado la fe y la habilidad de multiplicar las riquezas que le ha dado. El que es fiel en lo poco, Dios lo pondrá sobre mucho.
Que el Espíritu de Dios lo ilumine interiormente y se revele cada vez más la presencia y todo el conocimiento de él y vaya caminando hacia su destino de gran bendición. Nunca retroceda ni desmaye, siga avanzando, fuerte, victorioso y bendecido, caminando hacia lo que Dios tiene para su vida. En su herencia ha puesto ángeles a su alrededor, en su herencia él peleará por usted frente a sus enemigos.
Cuando comprende la bendición de la multiplicación y de la herencia, va a ir cambiando interiormente. Es la imagen interior la que debe cambiar, porque en la exterior se va extendiendo la bendición y cada vez va a estar mejor. La vida interior es la que va siendo trasformada para ir a un nivel mayor de gloria, es la presencia del Señor y tiene que ser en forma continua. Porque los que somos en Cristo, estamos y nos movemos en Cristo. Hay creyentes que creen que los predicadores sólo tienen revelación, cada creyente tiene que tener hambre y búsqueda de conocer algo que está como escondido en la palabra. Tiene que tener el deseo de que eso que parece un misterio se le vaya revelando. Entonces no va a estar dudando, en decir: ¿Tendré que hacer esto o lo otro para que prospere? ¡No! Va a estar caminando con la bendición de Dios y cambiando desde el interior todo su alrededor siendo influyente en su casa, en su familia con sus hijos.
La transformación va a ir avanzando en su vida de una manera preciosa. No sólo no se resigne de ser el mismo, no trate de mostrar una cosa y es otra. Usted tiene que ir siendo transformado de gloria en gloria desde el interior. Es que Dios es real y vive dentro suyo y quiere mostrarse a través de su vida, lo eligió Dios para mostrarse en esta tierra. Por eso tiene que revestirse del nuevo hombre que es a imagen del que lo creó y que se va renovando hasta el conocimiento pleno.
Oración: Padre, hoy comienzo el proceso de revestirme del nuevo hombre porque no lo había dejado desarrollarse anteriormente. Sé que se verá reflejado en mi exterior y veré grandes cosas. La gente que me rodea también lo verá y podrán conocer que es por tu causa que hoy yo estoy bendecido. En el nombre de Jesús, amén.
Hasta mil generaciones
“9 Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones.”Deuteronomio 7:9
Usted que va caminando en pacto con Dios y caminando en fe y obediencia está trasmitiendo bendición hasta mil generaciones ¿Lo sabía? Mire qué importante es lo que hace con su vida a tal punto que afectará hasta mil generaciones.
Sus herederos van a reconocer donde nació la bendición. Aunque sea el único en su familia que viene a recibir la palabra, ya es el canal de la bendición que le abre las puertas grandes a miles de personas en su familia y a otros que no son de sus familias. Usted quizá no sepa ahora a quién le está repartiendo las bendiciones, pero el que las abraza y las cree y camina con el Señor la está proyectando a generaciones futuras. Nunca hable mal de sus herederos, porque tiene que enfocarse en Dios, traer lo de Dios y sembrar lo de Dios.
Un ejemplo: Cuando visitaba una cárcel después de predicar, se me acercó un interno y me dijo si me podía contar lo que había pasado con él. Me dijo que antes él había conocido al Señor y se congregaba, pero después se fue apartando y su vida fue siendo tal desastre que terminó preso. Ahí adentro de la cárcel conoció la ruina total porque llegó a un estado tan de locura que lo llevaron a la parte psiquiátrica, no se bañaba, no se vestía, estaba en un estado total de enajenación. Hasta que un pastor que lo visitaba comenzó a sentársele en la cama y a leerle la palabra. A veces él se le revelaba y le decía locuras hasta que empezó a oír, a recibir, a creer y a repetir. Un día lo esperó bañado, afeitado y vestido. La palabra tiene ese poder. Este pastor le empezó a llevar libros para estudiar y estudió y se recibió de maestro de la Palabra de Dios, de loco pasó a maestro. Fíjese esto: si el pastor que lo visitaba, lo hubiera mirado con los ojos naturales, era como hablarle a una pared.
Pero él le seguía hablando porque sabía que la Palabra tiene poder. Y así fue que se cortó la maldición para siempre. Y no sólo eso sino que esa vida no se perdió y ahora puede afectar hasta mil generaciones ¡Qué bendición!Lo mismo pasa con su vida. Puede que muchas veces usted se pregunte para qué hago esto o para qué hago lo otro si no veo resultados ya. Recuerde que Dios tiene su tiempo y que muchas veces los que sembramos lleva un tiempo para ver la cosecha. Nada de lo que usted haga para Dios es en vano, siempre traerá cosecha y como dice el versículo: “Dios es fiel, guarda el pacto a los que aman y guardan sus mandamientos hasta mil generaciones.” Ahí está la clave amar a Dios, esto incluye temerle y creerle y guardar su palabra para ponerla por obra. Su vida tiene un propósito que afectará hasta mil generaciones. Que sea para bendición y para la gloria de Dios.
Oración: Padre, gracias por revelarme otra vez algo más de lo que planeaste con mi vida. Hoy sé que cada cosa que hago afectará hasta mil generaciones. Por eso seré cuidadoso de hacer todo en tu voluntad y a tu manera. Quiero ser recordado como un hacedor de tu palabra. En el nombre de Jesús, amén.
Fuente: Cristo la solución, Argentina
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